Benjamín Romeo, in memoriam.

 Querido Benjamín,

Siempre te recordaré por todos los buenos momentos que compartimos en el restaurante El Portalón de Marbella. La primera vez que fui a La Rioja, fui a tu casa. ¡Qué gran anfitrión!

Qué alegría era recibirte, a ti y a tu inseparable amigo Patki. Recuerdo especialmente un día en el que hablábamos de los 100 puntos Parker obtenidos. Te dije: «Benjamín, nadie me va a creer que soy amigo tuyo». Fuiste a la oficina y regresaste con dos dedicatorias a mi nombre. ¡Qué detalle tan bonito!


Te recordaré siempre con cariño.

Descansa en paz, amigo.

Comentarios

Entradas populares